Plan Progresar: cobertura social para un millón y medio de estudiantes

CRISTINA ANUNCIÓ EL LANZAMIENTO DEL PLAN “PROGRESAR”

El gobierno dará $ 600 al mes a chicos y chicas de 18 a 24 años. A cambio, deberán iniciar o retomar estudios y controlar su salud. “Son los hijos del neoliberalismo y necesitan del Estado”, dijo la presidenta. El Tesoro invertirá $ 11.202 M al año.

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La presidenta Cristina Fernández regresó ayer al centro de la escena política con un acto en la Casa Rosada en el que en medio de un clima militante presentó el programa Progresar (Programa de Respaldo a Estudiantes de Argentina), una prestación económica universal de $ 600 mensuales para que los jóvenes de entre 18 y 24 años inicien o terminen los estudios primarios, secundarios, terciarios, universitarios y de oficios. El nuevo “derecho” –como lo llamó la jefa de Estado– beneficiará a 1.555.817 jóvenes que no tienen trabajo o perciben un salario menor al mínimo vital y móvil y, sumado a la Asignación Universal por Hijo (AUH) que se creó en 2009, convierte a la Argentina en el país de Latinoamérica con la cobertura social más extendida desde la concepción y hasta los 24 años.

“Esto no es un programa de gobierno, es un proyecto de vida para todos los argentinos”, definió la mandataria sobre la nueva asignación destinada a “los hijos del neoliberalismo” y que –estima el gobierno– tendrá un impacto político y social similar al que tuvo la implementación de la AUH.

Con un esquema al que Cristima bautizó como “scrum estatal”, Progresar articulará el trabajo de la ANSES, que aportará la logística; del Ministerio de Trabajo, que brindará asistencia para la inserción laboral de los beneficiarios; del de Desarrollo Social, que garantizará el cuidado de los hijos; y del de Salud, que certificará la salud de los jóvenes por intermedio de un certificado anual.

El nuevo programa oficial permitirá, además, extender el piso de protección social hasta los 24 años, edad en la que concluye la juventud según los organismos internacionales. “Estamos consolidando un sistema de seguridad social sin precedentes y que reconoce al sujeto humano desde el vientre materno hasta los 24 años. La única condición que les exigimos es que estudien. Para que se inscriban, tendrán que hacerlo a través de la ANSES, porque cuenta con una logística que abarca el ámbito nacional”, explicó la mandataria. Y, con el propósito de evitar especulaciones, aclaró que Progresar es financiado con fondos del Tesoro Nacional e implicará una inversión total de $ 11.202 millones anuales.

En cuanto al pago de la prestación, el 80% ($ 480) será liquidado todos los meses, y el resto ($ 120) será retenido y abonado de modo cuatrimestral tras la presentación de la constancia de alumno regular y materias aprobadas del beneficiario. Para obtener el reintegro del 20%, se requerirán tres certificados anuales (en marzo, en julio y en noviembre); el primero de ellos habilitará el primer pago. En el caso de que el estudiante no los presente, dejará de cobrar la prestación.

El titular deberá solicitar el beneficio a través de la web <http://www.progresar.anses.gob.ar/> o presentarse en las delegaciones de la ANSES y en caso de que durante el ciclo de estudio cambien las condiciones de ingreso del titular o de su grupo familiar, la prestación se mantendrá hasta fin de año.

El regreso de Cristina al centro político estuvo cargado de contundencia política. A semanas de que trabajadores y empresarios definan, en paritarias libres, sueldos y condiciones laborales para el próximo año, y ante las versiones interesadas que dan cuenta de que el gobierno pretende un “techo” del 20% en las subas y que 2014 será un año de retroceso en lo social y lo económico, la jefa de Estado enfatizó: “Molesta un regimen de plena ocupación, la participación de los salarios en el PBI.”

Ante las críticas de la ortodoxia económica –y política–, la presidenta planteó que “es necesario que la sociedad comprenda que (aquel) no es un ataque al gobierno. El gobierno es el obstáculo que hay que saltar para que las cosas vuelvan al lugar donde estaban.” Y, en una suerte de rememoración del “nunca menos” que supo plantear Néstor Kirchner en su paso por la Presidencia, Cristina lanzó: “Es fundamental la movilización y la participación popular para la defensa de estos derechos.”

Acompañada en el escenario por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich; el ministro de Economía, Axel Kicillof; la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner y por el titular del SEDRONAR, el padre Juan Carlos Molina; Cristina dio un discurso de media hora que se difundió por cadena nacional. Explicó que Progresar apunta a atacar los altos niveles de desocupación que registra esa franja etaria y se refirió a ellos como “los hijos del neoliberalismo”: mientras la desocupación promedio es del 6,6%, en la población joven llega al 18,2 por ciento.

La presidenta destacó que el 78% de los beneficiarios de este nuevo derecho pertenecen a los dos quintiles más pobres de la sociedad. En verdad, es un dato que el gobierno maneja desde hace tiempo y desde entonces se barajaron distintas opciones para apuntalar al segmento que la sociología bautizó en los últimos años como “ni-ni”: jóvenes que ni estudian ni trabajan. Esta franja, incluso, fue eje de la disputa por los votos en las últimas elecciones legislativas: las encuestas señalaban que los “ni-ni” –muchos de ellos votaban por primera vez– eran los más enojados con el gobierno. “Estos chicos son los hijos del neoliberalismo, que no fueron educados en la cultura del trabajo y ni del esfuerzo”, analizó ayer la presidenta, quien evitó cualquier tipo de estigmatización y minutos después los consideró “el futuro del país”. En el marco de ese análisis, volvió a hacer una encendida defensa de la juventud: “El que hable de futuro y rechace a los jóvenes en política y los estigmatice es un cínico y un mentiroso. Los jóvenes son el futuro.”

Si bien la preocupación por esta franja de jóvenes estaba en la gestión desde la Presidencia de Néstor Kirchner, fue a finales de 2013 que Kicillof y el titular de la ANSES, Diego Bossio, comenzaron a trabajar en los detalles del proyecto y en la implementación.

Durante el discurso, la mandataria aceptó que “se van a necesitar muchas décadas” para revertir tanta desigualdad social e hizo un llamado a la sociedad para que acompañe la medida y defienda este nuevo derecho: “Tenemos que ir al territorio, donde más se demanda la presencia del semejante. El Estado les está dando las herramientas para arrebatarle esos jóvenes a otros.”

El anuncio, que impactará de lleno en el año lectivo que se inicia, se dio después de más de 30 días en los que la mandataria sorprendió con un nuevo estilo de gestión: trabajó junto a su Gabinete en la Quinta de Olivos y recortó sus apariciones públicas. Ayer, volvió a la Casa Rosada con un acto con la impronta de los jóvenes militantes que colmaron los patios internos. De buen humor, la mandataria reflexionó sobre las versiones que circularon: “¡Acá estoy después de tanta demanda de presencia! Recuerdo cuando publicaban encuestas que decían que bajaba el rating cuando yo aparecía mucho. Ahora demandan presencia. O mentían antes, o mientían después, o mienten siempre…”

Al término de la cadena nacional, recorrió los patios internos de la Casa Rosada para saludar a los militantes. Entre cánticos y consignas, confirmó que mañana viajará a Cuba para participar de la cumbre de la CELAC, los llamó “compañeros” y les pidió “trabajo y organización”. Acodada en uno de los balcones que dan al Patio de los Patriotas Latinoamericanos, aprovechó para descartar las versiones que indicaban que suspendería el viaje por problemas de salud. “Querían crear una sensación de que yo ya no podía. Sí, he tenido algunas dificultades, pero ya querría ver a otros pasar por lo mismo que me tocó a mí”, confesó y apuntó contra los “cazabobos”: “El pecado es mentir, el pecado nunca es creer.”

El ataque a la cámpora

Cristina Fernández dedicó anoche unos segundos a recordar la represión que militantes de La Cámpora sufrieron días atrás en San Isidro, cuando proyectaba una película infantil. “¿Para qué quieren la policía comunal, para ser policías de seguridad política de los intendentes?”, se preguntó la presidenta. Su intervención desató los cánticos de apoyo de los militantes que la escuchaban en la Casa Rosada.

La mandataria apuntó contra la orden de reprimir a jóvenes y niños, y a la responsabilidad política del intendente de San Isidro, Gustavo Posse. “¿Guardias pretorianas quieren o van a ser para la comunidad?”, preguntó. Una vez terminada la cadena nacional, en el saludo a los militantes, la presidenta volvió a referirse al tema.

En respuesta, Posse acusó al gobierno nacional de “tergiversa los hechos” e insistió con que fue “una golpiza de militantes hacia a agentes”.

Para quiénes y cómo

Requisitos: los aspirantes deben ser jóvenes de 18 a 24 años inclusive; ser argentinos nativos o naturalizados con el DNI; y deberán acreditar cinco años de residencia en el país. El plan está destinado a jóvenes sin empleo, con empleo informal o formal con ingresos menores al salario mínimo, vital y móvil ($ 3600). Por otra parte, el grupo familiar debe cumplir las mismas condiciones del joven (padre, madre, tutor o pareja conviviente).

Los pasos para acceder: 1) Inscribirse en la ANSES, a través de su web, o presentarse en una delegación. 2) Presentar el formulario de escolaridad, el DNI y los datos personales y de la familia. 3) El joven recibirá por parte de la ANSES un SMS o un email informándole si cumple los requisitos y el banco en el que percibirá la prestación. 4) Los jóvenes tendrán una tarjeta de débito de cuenta gratuita a través de la cual percibirán este derecho.

Fuente: infonews.com

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